XXVº aniversario de fundación del Instituto de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará en Tierra Santa

XXVº aniversario de fundación del Instituto de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará en Tierra Santa

Agradecemos a Dios por los 25 años de la llegada de las primeras Servidoras a Tierra Santa hace 25 años. Un día antes, las hermanas tuvieron la gracia de participar de una Misa privada con S. Juan Pablo II en Castel Gandolfo. De este modo, con la bendición del Santo Padre emprendieron la aventura misionera en la Tierra donde el Hijo de Dios eligio para encarnarse.

Desde aquel 1 de octubre de 1995, innumerables han sido las gracias que Dios ha derramado y a lo largo de los años se fueron abriendo diversas fundaciones: Egipto, Jordania, Gaza, Siria, Israel.

Agradecemos de modo particular a todos las hermanas que han pasado por esta misión, a los sacerdotes del IVE con quienes compartimos el mismo carisma y nos han acompañado con sus consejos y su asistencia espiritual. Agradecemos a los miembros de la Tercera Orden y bienhechores; a nuestros familiares, muchos de los cuales nos han apoyado en dificiles momentos de tensión en las misiones y lugares de guerra. Agradecemos a nuestro Fundador de quien heredamos su amor por los Lugares Santos y el deseo de ir a los lugares más dificiles. Finalmente agradecemos a nuestro Instituto en la persona de nuestras Superioras, quienes nos han acompañado y guiado durante estos 25 años, para que las diferentes obras crezcan para la gloria de Dios.

Aunque hemos elegido festejar con toda la Familia Religiosa este aconteciemiento el 22 de octubre, por las restricciones actuales del covid-19, ayer las hermanas presentes en Belen y Beit Jala pudieron participar de la Misa de accion de gracias en la capilla de San José, que celebró el P. Marcelo Gallardo, quien 25 años atrás recibio a las primeras Servidoras. El resto de las comunidades que no pudieron hacerse presentes, se unieron elevando alabanzas a Nuestro Señor y su Santisima Madre por todos los bienes recibidos.

Pedimos a Santa Teresita, patrona de la misión, que nos conceda la gracia de crecer en el entusiasmo apostólico, viviendo cada día nuestra entrega de un modo incondicional, con la alegría de sabernos “enviadas” por el Instituto y la Iglesia para evangelizar.

Al ver tanto bien recibido decimos con el Salmista: “No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu bondad, por tu lealtad” (Sal. 115).

Damos gracias a la Santísima Virgen de Anjara quien con sus lágrimas de sangre derramadas en su Santuario de Anjara, ha hecho fecundo nuestro apostolado en Medio Oriente.

Por todo esto, hoy y siempre decimos: Rege o Maria! Que venga el Reino de Maria, para que Jesucriste reine.

Madre Maria del Cielo, SSVM

Superiora Provincial